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Invierno 2001, |
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TERESA GUTIÉRREZ-HACES (COORD.),
CANADÁ UN ESTADO POSMODERNO. MÉXICO, PLAZA Y VALDÉS EDITORES, 2000, 578 PP. Es el todo, no alguna de sus partes, Robert Bringhurst |
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El libro tiene como uno de sus objetivos dar a conocer desde diversas disciplinas y enfoques los dilemas contemporáneos por los que atraviesa un país como Canadá. Los textos dedicados principalmente, pero no exclusivamente, a un público hispanohablante tienen la virtud de describir un tema y al mismo tiempo transmitir destellos de la cultura de este país, que, se configura por múltiples complejidades. Sin lugar a dudas el libro es un esfuerzo por conjuntar a 33 especialistas o canadiólogos entre los que se encuentran, un grupo de académicos mexicanos ya consolidados en el tema y otro grupo de canadienses. Este esfuerzo tiene mayor sentido al leer el título de la obra e hipótesis central de la coordinadora. Teresa Gutiérrez-Haces nos quiere mostrar un Canadá posmoderno y posnacional en cuyo presente los procesos interculturales y globales dan un nuevo sello a esta nación. Es por ello que la obra antes que ser una serie de textos cerrados invita al lector no sólo a reconocer la historia y memoria de dicho país sino a repensar el nuevo tejido entre cultura, economía, políticas y sociedad en la que está circunscrito el Estado canadiense. En este sentido más que ser una obra conclusa plantea no sólo nuevas realidades sino también interrogantes. Gutiérrez-Haces divide el volumen en seis secciones: en la primera desarrolla las ideas centrales; en las siguientes dos secciones describe detalladamente el tema de lo económico y los nuevos actores; y, reconociendo el peso de la cultura para un Estado como el canadiense, incluye las tres últimas secciones donde se abordan temas étnicos, de política exterior y aspectos de la tradición popular y artística. A continuación se presenta al lector la gama de temas que podrá localizar en la obra y aspectos que además ubican a Canadá en tiempos de la globalización. Primera parte. Reflexiones sobre el Estado canadiense: de la posguerra a la globalización. En esta sección, se presentan una serie de ideas e hipótesis innovadoras del papel del estado soberano canadiense en el contexto contemporáneo de la globalización. Stephen Clarkson examina las funciones del Estado, prestando particular atención a la política comercial. El autor concluye que actualmente existe un nuevo tipo de Estado con múltiples niveles (municipal y regional, federal y continental, y global) que implica una variación en los grados de institucionalización y de legitimidad, así como la presencia de un campo de negociación más congestionado. Y para ampliar la idea de este autor sobre los cambios del Estado se incluye el ensayo de Janine Brodie, quien analiza el discurso de la reestructuración del Estado canadiense, mostrando las nuevas formas de codificación, construcción y regulación. La autora señala la existencia de ciertas rupturas con el pasado, tales como preferir lo privado a lo público, generando así un nuevo entendimiento de lo que significa ser ciudadano, y ejemplifica esto con algunas distinciones entre “merecedores y no merecedores” como caracterizaciones de la pobreza genuina contra “pobreza no genuina”. Los dos ensayos que le siguen enuncian tanto el incremento de presiones hacia el separatismo como el escontento de Québec sustentado esencialmente en las diferencias culturales y étnicas entre su población y el resto de Canadá, dada la falta de diferencia entre conceptos como nación (comunidades/identidades políticas) y ciudadanía (Alain G. Gagnon); mientras que el descontento de la región occidental de país —Manitota, Saskatchewan y Columbia Británica— con el sistema federal actual se refiere más a problemas de índole político-económicos (véase Lawrence Douglas Taylor). Segunda parte. La economía canadiense entre las exigencias del libre comercio y las políticas de ajuste estructural. En esta parte se presenta un balance histórico de este siglo de la historia económica del Canadá, así como los sucesos que corresponden a acuerdos (ALCEC) y tratados (TLCAN) recientes. Los resultados presentados por los autores no son alentadores en lo que corresponde a las metas que Canadá se había planteado para alcanzar el progreso económico en la última década, lo cual ha afectado puntos importantes como son la seguridad social de los ciudadanos. Gutiérrez-Haces habla de la homologación continental a mediano plazo insistiendo en el crecimiento de la estrategia corporativa; Mel Watkins hace memoria de las implicaciones del comportamiento de las transnacionales en los años setenta, así como de las políticas de corte nacionalista; Gustavo Vega Cánovas se pregunta sobre la viabilidad de extender el TLCAN hacia el hemisferio occidental presentando una propuesta donde la mayor parte sí se beneficie; Daniel Drache presenta los límites del tratado según su desempeño en los últimos cinco años; Christian Deblock y Afeef Bebessaieh realizan un balance entre comercio exterior y crecimiento económico inclinándose más por mezclar políticas económicas y no una mera adhesión al libre comercio o la globalización de los mercados; Duncan Cameron se circunscribe a desarrollar el tema de la privatización y ajuste estructural; y María Antonieta Correa Serrano da cuenta de los factores que hacen competitiva la economía canadiense. Tercera parte. Nuevas Temáticas y estrategias en América del Norte. Migración y refugiados; sindicatos; organizaciones civiles e industrias culturales y servicios profesionales. En esta sección se presenta una selección de estudios concretos que permiten al lector no sólo dar cuenta de los nuevos actores sino también de las estrategias recientes que se perfilan ante los cambios por el TLCAN. Rowland Lorimer presente el estado actual de las industrias culturales y perfila algunos sus posibles causes; Ian Robinson, entre lo negativo que ha podido ser el tratado rescata elementos que puedan fortalecer al movimiento obrero; Marjorie Griffin Cohen concluye como otros autores del libro, que se requieren nuevas instituciones internacionales y considerar la necesidad de repensar las reglas del comercio y la inversión para incluir diversos sistemas económicos; Rosa María Venegas nos describe históricamente la política migratoria de Canadá considerando a ésta una alternativa interesante pese a sus vaivenes; Gustavo Verduzco Iruegas refrenda lo dicho anteriormente con el programa agrícola de trabajadores mexicanos que reconoce la complementariedad funciona entre una oferta y demanda laboral establecida por mecanismos adecuados y dignos que han permitido una saludable interacción; Sebastián Escalante aborda las causas recientes de refugiados mexicanos en Canadá más como un asunto de derechos humanos y justicia social que económico; María de la Luz Arriaga menciona los elementos comunes en la construcción de una coalición en defensa del sector educativo entre miembros de los países del TLCAN; finalmente, el último ensayo de esta sección trata el carácter de los servicios que acompañan a la producción (Diana Alarcón González). Cuarta parte. Etnicidad, primeras naciones y autogobierno en Canadá. Desplegar una sección completa para el tema no es meramente exotismo para este país, sino la expresión de una preocupación por conducir a Canadá a la arena de lo pluricultural, que se considera como parte de la equidad social. Jean Lafontant, siendo crítico al respecto, señala los efectos que las clasificaciones étnicas conllevan en los censos canadienses y aboga por su abandono, aunque esto se convierte en un dilema; Claude Denis, sin negar los avances en materia indígena, menciona los límites de los Canadienses ante las peticiones de autogobierno de estos grupos; María Estela Báez describe la cambiante política migratoria y constata que en las últimas décadas, Canadá se caracteriza por incluir el tema de los pluricultural como parte de su identidad nacional. Quinta sección. Canadá y la redefinición de su política exterior. En esta sección los lectores podrán entender cómo el gobierno canadiense realiza su política exterior siempre como una extensión cultural de su país. Por consiguiente, J. P. Klepak ubica el TLCAN y sus despliegues, incluyendo la interrelación de los contextos tanto nacional como internacional. Athanisis Hristoulas, centrándose en la reciente política exterior canadiense, considera que contiene demasiados objetivos por lo cual le parece necesario redefinirla. Joseph T. Jockey concluye con una serie de áreas a explorar en materia de defensa. Por último, Cristina R explica algunos aspectos de la política exterior en el contexto del periodo posterior a la guerra fría. Sexta parte. Cultura y sociedad en Canadá. Esta sección no sólo nos acera a la cultura como industria sino a los encuentros interculturales y la identidad canadiense. Robert Brighust, por medio de la poesía, nos muestra el ser canadiense. De igual manera, Laura López nos acerca a la historia cultural de los quebequenses. Claudia Lucotti, en cambio, presenta desde la literatura cómo han descrito los escritores de habla inglesa a los mexicanos, es decir cómo nosotros estamos en los otros; y, por último, Graciela Martínez-Zalce explora los intercambios interculturales de la industria musical y resalta en este trabajo cómo la música es más una oportunidad que materia del imperialismo. * UAM-I/CALACS-México.
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| Fecha de publicación en red: 09/Julio/2004 | |||||||
| Revista Mexicana de Estudios
Canadienses. Invierno 2001, nueva época, número 1. © Copyright 2003 - 2004. Asociación Mexicana de Estudios sobre Canadá, A.C. |
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